01//Abril//2005
Destruyeme...
Destruyeme lentamente y gozate con mi dolor, arranca mi felicidad y llevate con ella mi sonrisa...
Haz que mi lengua y mi garganta se desahagan con una posion.
Haz que mis huesos nasales se quiebren e impidan respirar.
Quema mis pestanias y destinie el color de mis ojos hasta dejarme sin vision.
Arranca la piel de mis manos y dejalas desangrar.
Burlate de mi hasta que mis timpanos exploten.
Procura tronar mi cuello para quedar sin movimiento.
Rompe con un martillo mi esternon para que las costillas pierdan el soporte.
Quiebra las costillas falsas, pues nunca han servido de nada.
Sonrie mientras lo haces, disfruta... disfruta mi dolor.
Saca de mi columna la vertebra que sirve de base.
Despelleja mi piel, destruye mi cuerpo y hechame alcohol.
Quitame los tobillos para no poder caminar.
Aujera mis rodillas con un taladro.
Deshazme, destruyeme, hazlo sin remordimiento, sin consciencia, sin pudor, ni compasion, hazlo sin el minimo estupor.
Abreme el pecho, el estomago rompe mis intestinos, exprime el agua de mis riniones, y saca por completo con tus manos el aire en mis pulmones, derrama sobre mi cuerpo abierto, lo que el higado por que no me hiciera mal, guardo.
Corta con tus dientes las venas que unen a mi corazon.
Tomalo entre tus manos, entierrale las unias y los dedos, secalo por dentro.
Exhibe mi cuerpo ya muerto, humilla los restos del cuerpo que Angel una vez habito.
Deshazme en un acido toxico y quema la sustancia.
Destruyeme!
aunque solo te pido un favor,
por el valor que has tenido en mi vida y por lo mucho que he sentido quererte...
hazlo antes de causarme
el dolor de tu traicion...
--Angel E. Arias
lunes, 5 de octubre de 2009
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